La estrategia de carreteras marítimas en el Golfo de México y el Pacífico no podrá avanzar, sino hay reformas a la Ley General de Puertos, que liberen de impuestos de comercio exterior espacios exclusivos para el cabotaje y dar así certeza jurídica a empresas navieras mexicanas.
Actualmente en el país no hay zonas libres en los puertos del país y no podrá prosperar el proyecto de tráfico cabotaje, sino existe un plan que conjugue esfuerzos y aportaciones del gobierno federal a través de la SCT, Administraciones Portuarias, Navieros y Sector Social, aseguró Guillermo Parra Avello, del Frente Unido de Marinos Mercantes.
Consideró no suficiente un permiso especial de la Secretaría de Hacienda o el Servicio de Administración Tributaria para el funcionamiento de espacios para la carga y descarga de productos o mercancías mexicanas y es riguroso avanzar con la modificación a la Ley General de Puertos, para que los inversionistas dispongan de marco jurídico suficiente, el cual incluya incentivos tributarios para motivar el renacimiento de la flota mexicana.
Existen en el país, 138 embarcaciones de bandera mexicana, sin embargo son de uso petrolero, pero no existen barcos de graneleros, de contenedores o de carga general.
Esas embarcaciones nacieron a la sombra de Pemex y si el gobierno pretende crear carreteras marítimas y enlazar por barco Tampico, Tuxpan, Veracruz, Coatzacoalcos, Ciudad del Carmen, Progreso en el Golfo de México y Ensenada, Guaymas, La Paz, Mazatlán, Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Acapulco y Salina Cruz, debe cambiar el esquema fiscal, insistió.
Entre enero y noviembre por los puertos mexicanos, el tráfico de carga entre puertos mexicanos sumo 48 millones 271 mil 284 de toneladas, 5.5 % inferior a la del año pasado.