El cubrebocas con válvula incrementa los riesgos de contagio del virus SARS-CoV-2 que provoca la enfermedad de Covid-19, al retener bacterias y generar hongos, de no usarse bajo las indicaciones correctas, por lo que no son recomendables a la población durante esta pandemia.
Suscríbete a la edición digital de El Sol de Tampico aquí
Lo anterior, está relacionado con las almohadillas que contiene la válvula, que deben de cambiarse cada 3 a 7 días, dependiendo de la categoría del mismo insumo que se adquiere de manera separada al cubrebocas, de no hacerse este retiene el virus que puede respirarse mientras se porta, explicó el médico Miguel Roberto Gutiérrez, vocero de la campaña “Así se Usa” del Consejo de la Comunicación.
“Las empresas que realizan este tipo de cubrebocas, las válvulas te las venden por separado, si no se cambian, los gérmenes y todo lo que se está aspirando y respirando, ahí se van quedando y va a ser más fácil que si no se cambia, ese colchoncito (almohadilla) esté lleno de virus y bacterias”.
El entrevistado dijo que por las medidas que se deben de seguir para evitar que este tipo de cubrebocas se convierta en el foco de transmisión, es que se deja su uso de manera exclusiva para el personal de salud, quienes están capacitados para realizar de manera correcta el cambio de las almohadillas sin contaminarse.
Dijo que los diferentes estilos de cubrebocas, ya sea de algodón, tela o desechables de capas, tienen la misma funcionabilidad, siempre que cubran desde el puente nasal que es donde terminan los ojos y finalicen en la barbilla, cubriendo las dos mejillas, la nariz y la boca, fijándose en el rostro de modo que no quede flojo para no permitir que se respire el virus asiático.
Cabe señalar que la Secretaría de Salud ha sido reiterativa en su llamado a hacer uso del cubrebocas, que sigue siendo obligatorio en cualquier espacio público a siete meses de haberse detectado el primer caso en Tamaulipas.