El alto consumo de refrescos está alterando la salud de los jóvenes, ya que está asociada con enfermedades que destacan sobrepeso, diabetes y padecimientos corporales cardiovasculares.
De acuerdo a las estadística, los jóvenes entre edades de 20 a 24 años, están resultado con glucosa alta y esto se debe a las bebidas azucaradas.
Uno de estos problemas son los refrescos que ocupan un lugar protagónico en nuestra sociedad, porque en lugar de buscar algo natural se van por lo más fácil que es beber un refresco de cola que representa nueve gramos de azúcar, lo equivalente a una cuchara de un cubierto.
Beatriz del Ángel Pérez, coordinadora de campaña de prevención de enfermedades en la Facultad de Medicina de la UAT Sur explicó que, el consumo de estas bebidas produce severos daños a la salud y se asocia con la acumulación de grasa abdominal, además de correr el riesgo de acumular caries dental y resistencia a la insulina.
“Evita tomar refrescos de manera diaria, ya que esto puede aumentar tus niveles de azúcar en la sangre, además puedes sumar una porción importante de ingesta calórica recomendada diaria, ya que estas bebidas no agregan ningún valor nutricional a tu día” dijo.
Recalcó que durante las campañas de salud organizadas en la institución se han dado cuenta que muchos jóvenes del rango de edad señalado tienen diabetes, pero no se habían dado cuenta.
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Esto mismos que resultan con niveles por encima de los 120 ó 140 mg/dl a los que recomienda acudir a su Unidad Médico Familiar para recibir el tratamiento adecuado para llevar un control.
“Los señales de que se tiene altos niveles de azúcar es el aumento de la sed, micción frecuente, la visión borrosa, además de presentar cansancio o debilidad, un dolor de cabeza fuerte, náuseas o vómitos, así como la falta de aire y dolor estomacal, por lo que deben acudir a recibir atención médica”.
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Debido a esta situación es importante evitar ingerir refrescos, tomar agua natural o de frutas, hacer ejercicio, llevar una dieta balanceada y siempre estar checando sus niveles de azúcar, factor muy importante, ya que cuando se es jóven es muy difícil seguir al pie de la letra las indicaciones del personal médico.